LA INNOMBRABLE



Eres digresión
dubitativa verdad anquilosada.

Eres pétalo mustio de sinrazón
volcánica erupción de fruslerías.

Eres belleza tangencial de espesa negrura
enconada picaresca anónima
y vulgar displasia degenerativa.

Eres discusión inocua de daltónicos y beodos
masía de despotismo ilustrado.

Eres jazz mal improvisado,
cabaret mesetario
de escrutinio adultero
pensamiento rugoso 
y alma airada.

¡Reconoce tus pecados blasfemaria!

Hunde primero tu espalda
con el látigo de la cordura
para sacar pecho.

Olvida autores anónimos
Olvida la grandeza de antaño
Olvida la sangre
Olvida las comunas
Olvida las flores espinadas
Olvida el vuelo de la gaviota
Olvida que eres tú...

Entonces, y solo entonces,
te nombraré henchido de ese orgullo
que algunos aseguran tener.



Comentarios

Entradas populares